El físico serbio croata austrohúngaro yugoslavo norteamericano Nikola Tesla
Muy poca gente oyó hablar alguna vez de Nikola Tesla, un físico e inventor nacido en 1856 y muerto en 1943. Sin embargo, Tesla ocupa un lugar muy importante en la historia de la electricidad, junto a personas mucho más conocidas como Franklin, Edison o Faraday.
Es el inventor de las máquinas de corriente alterna, como los motores y generadores, que hacen posible la mayoría de las aplicaciones domésticas e industriales de la electricidad. Al respecto, protagonizó una famosa polémica con Thomas Edison, quien era partidario del uso de corriente continua. Lo difícil con Tesla es atribuirle una nacionalidad. Nació en el pueblo de Smiljan, en la actual Croacia. Pero en una época en la que esa región alternaba entre los dominios de los imperios austríaco y húngaro. De hecho, la formación de Tesla es austro húngara: estudió en el Instituto Politécnico de Graz (Austria) y en la Universidad de Praga (entonces perteneciente al imperio Austrohúngaro y actualmente capital de la república Checa) e inició su actividad profesional en Budapest (Hungría). Por otra parte, aunque croata por nacimiento, Tesla provenía de una familia serbia. En algunas enciclopedias Tesla figura como yugoslavo, ya que Croacia integró esa federación durante la mayor parte del siglo XX, hasta alcanzar su independencia en los años 90. Pero no era así en 1856 ni lo es ahora. Para complicar más las cosas Tesla emigró a los Estados Unidos en 1884 y, siete años más tarde, adquirió la ciudadanía norteamericana. La imagen de Nikola Tesla aparece actualmente en el billete yugoslavo de cinco dinares y un importante museo en Belgrado honra su memoria.